Trinity College, Universidad de Cambridge, 1994.
Director de Tésis: M.R.E. Proctor
Las ecuaciones diferenciales ordinarias y parciales son las herramientas más importantes de las matemáticas aplicadas. Dichas ecuaciones describen el movimiento determinista. En esta tesis doctoral se utilizan las ecuaciones diferenciales estocásticas (EDEs) para describir el movimiento con tanto una componente aleatoria como una componente determinista.
Inspirados por el descubrimiento del comportamiento caótico determinado por ecuaciones diferenciales simples los matemáticos aplicados han adoptado en los últimos 20 años una estrategia familiar a los pintores: en vez de intentar incluir todos los detalles, restringirse a una descripción que capture lo esencial de la manera más sencilla posible -- un boceto en lugar de una reproducción fotográfica. La teoría de la bifurcación (la clasificación de estos bocetos) ha probado ser una herramienta de un inmenso poder para obtener un conocimiento cualitativo de dinámicas complicadas.
Ciertos asuntos han de ser mencionados antes de que las ecuaciones diferenciales en dimensiones pequeñas puedan tener poder predictivo. El primero de estos asuntos es la influencia del ruido - un elemento aleatorio que se añade a una regla determinista. Cualquier ecuación diferencial que modela un sistema físico ignora algunas de sus influencias. Por ejemplo, los modelos de orden pequeño en mecánica de fluidos son deducidos, a menudo, al ignorar modos de Fourier altos. En cualquier caso, si el modelo está bien elegido, se puede esperar que las influencias ignoradas sean pequeñas, varíen rápidamente, y tengan media cero. Bajo estas circunstancias, tiene sentido llamarlos ruido y modelarlos utilizando procesos estocásticos.
El efecto del ruido en la dinámica con tiempo continuo ha sido
considerado en muy raras ocasiones; la herramienta apropiada para
hacerlo es el denominado cálculo estocástico, el cálculo de los
caminos (paths) continuos pero irregulares y sometidos a fuerzas
aleatorias. Desde el desarrollo de la integral de Ito, este
cálculo ha crecido como una parte de la teoría de la
probabilidad. Los caminos, o trayectorias, de los procesos
estocásticos se pueden descomponer en incrementos deterministas y
aleatorios. Independientemente de cuan pequeño sea el intervalo
temporal elegido, el incremento aleatorio en el intervalo no se puede
predecir del conocimiento de los incrementos previos. Por lo tanto una
EDE describe no sólo un camino, sino una colectividad de
caminos. (El valor medio de una cantidad y, que denotamos mediante
No es posible basar el cálculo estocástico en el concepto de
derivada porque los caminos estocásticos son generalmente no
diferenciables. Al contrario, los caminos están caracterizados por
su media y varianza de incrementos. Tras abandonar el concepto de
derivada, el considerar los cuadrados de cantidades infinitesimales
puede parecer poco intuitivo; sin embargo, esto se debe a que nuestra
intuición no está apropiadamente entrenada. Como una regla que se
ha de implementar en la computadora, no existen dificultades
insuperables. En cada incremento temporal se añaden dos incrementos
de la variable considerada: uno aleatorio y otro determinista. De esta
manera, se genera una aproximación al valor de la variable en un
camino particular del proceso estocástico para instantes de tiempo
determinados. Las medias se pueden evaluar mediante la repetición de
este procedimiento un suficiente número de veces.
Por qué es necesario utilizar una EDE en lugar de la tradicional
ecuación de Fokker-Planck? La elegancia es una razón importante,
aunque subjetiva. En segundo lugar los métodos numéricos que se usan para
EDEs son extensiones naturales de sus correspondientes métodos
deterministas, mientras que la ecuación de Fokker-Planck es ya una
ecuación diferencial parcial (y una ecuación de Fokker-Planck
funcional es aún más difícil). Los métodos numéricos para
las ecuaciones diferenciales parciales estocásticas son un
tanto más complicados que los deterministas. En este caso un
programa de computadora genera una sucesión de configuraciones que
aproximan los valores obtenidos en una realización del proceso
estocástico (que formalmente toma valores en un espacio de dimensión
infinita) en un conjunto discreto de tiempos. La tercera razón es
que las EDEs, que tratan una trayectoria cada vez, encajan de manera
más natural en la nueva cultura de las matemáticas aplicadas:
describen un sistema complejo mediante la consideración de
trayectorias que satisfacen una ecuación diferencial simplificada
que sólo incluye explícitamente las variables más
importantes. Una tal ecuación diferencial es un modelo más
realista si se incluye el ruido. Una de las razones de que esto no se
haga más a menudo es que las EDEs aún no se entienden bien.
En física estadística y de manera tradicional, el papel del
ruido es "hacer vibrar" al sistema en un potencial que se deriva de
una ecuación determinista. En la teoría estática la
influencia del ruido en las bifurcaciones y transiciones de fase, por
ejemplo, el efecto mayor del ruido con (r.m.s) magnitud ε es
difuminar la bifurcación en una región O (ε)
entorno al punto crítico. En este contexto, se reconoce que el
ruido multiplicativo produce efectos más interesantes que el ruido
aditivo, pero de hecho se necesita ruido O (1) para producir
efectos de orden O (1). Un efecto más dramático se
observa en las bifurcaciones dinámicas, cuando un parámetro se
aumenta lentamente pasando por un punto crítico. En este caso el
efecto del ruido es una función del parámetro μ | \log
ε |, donde μ es la frecuencia de barrido y ε
la magnitud del ruido aditivo. (En la mayoría de los fenómenos
de interés en esta tesis doctoral, el ruido aditivo es más
importante que el ruido multiplicativo, y el efecto de ruido de color
difiere en poco del de ruido blanco.)
El término ruido, refiriéndose a la parte aleatoria de una
ecuación diferencial, tiene su origen en el estudio de los circuitos
eléctricos; la connotación de algo negativo y no deseado aún
perdura en el vocablo ``ruido''. Se dan circunstancias, sin embargo,
en las que el ruido tiene un efecto positivo, e incluso,
organizador. Por ejemplo, en el caso de transiciones controladas por
el ruido, existe un nivel crítico de ruido por encima del cual la
forma de una densidad de probabilidad cambia, y la resonancia
estocástica, en la que señales de entrada aleatorias y
periódicas pueden producir una señal de salida (con proporción
entre señal--ruido) que es máxima para un nivel de ruido no nulo.
La dinámica lenta--rápida
es un ejemplo más dramático de
la capacidad organizadora del ruido. En este caso todas las
propiedades que se utilizan para describir las trayectorias (el
tamaño y el periodo de las órbitas, la posición de las
bifurcaciones, la existencia o no de trayectorias caóticas, si las
trayectorias son asintóticas, ...) están controladas por
cantidades pequeñas de ruido aditivo. La susceptibilidad al ruido se
debe a la presencia de una variedad invariante -- un subconjunto del espacio
de fases tal que la trayectoria se ve restringida a dicho
subconjunto. Durante periodos largos, la trayectoria es casi una
variedad invariante y se puede distinguir entre las variables que
miden la distancia en la dirección paralela a dicha variedad
(variables principales), y aquéllas que miden la distancia desde la
variedad (variables esclavas). Estas fases lentas se ven
interrumpidas, de manera ocasional, por ``levantamientos''
transitorios de las variables esclavas (fases rápidas).
El análisis de la dinámica lenta--rápida explota
la separación que existe entre estas dos fases, y se puede
representar convenientemente en un diagrama. Aquéllos
familiarizados con el análisis de caos homoclínico o de
oscilaciones de relajación podrán reconocer el
paralelismo entre las dos situaciones. El efecto más importante
(en el diagrama) de añadir ruido de amplitud pequeña a una
ecuación diferencial es determinístico y
O(1); pero no es equivalente a la adición de ruido
al diagrama determinista. En el análisis de la fase lenta,
cuando las trayectorias se encuentran próximas a la variedad
invariante, utilizaré ecuaciones diferenciales
estocásticas (EDEs). Esto lleva a una expresión
analítica muy precisa del diagrama.
Dentro de unos años será posible escribir un resumen de las
ecuaciones diferencial parciales estocásticas (EDPEs) con el mismo
espí ritu. De momento, sin embargo, la teoría de EDPEs no
está terminada. En el Capítulo 3 introduzco algunas ideas sobre
la teoría actual de EDPEs y paso rápidamente a detallar
ejemplos de métodos numéricos para añadir ruido blanco
espacio-temporal a ecuaciones diferenciales parciales parabólicas en
una o dos dimensiones espaciales.
En el Capítulo 4 analizo el efecto del ruido en el fenómeno de
retraso en bifurcaciones dinámicas: la sustitución de una
transición continua entre estados, que es de esperar de una
interpretación naive de la teoría de la bifurcación, por un
retraso seguido de un salto inesperado. Si μ, la tasa de cambio
del parámetro, es lo suficientemente pequeña, el retraso
característico es μ|\logε|, con ε el tamaño de las
perturbaciones aditivas.
El Capítulo 5 contiene el primer análisis de un fenómeno de
ruido y de bifurcaciones dinámicas en sistemas descritos mediante
ecuaciones diferenciales parciales. La longitud de correlación que
emerge del ruido durante un pase lento y cercano al punto crítico
se congela por la no linealidad y forma dominios con longitud
característica ({8\lnε / μ)1/4. En
particular en este Capítulo resuelvo las EDPEs de Ginzburg-Landau
y Swift-Hohenberg en una y dos dimensiones espaciales.
En el Capítulo 6 considero dinámica controlada por el ruido en
un conjunto de ecuaciones diferenciales ordinarias como un modelo de
inestabilidad de deformación en convección. Analizando
separadamente la fase lenta (controlada por el ruido) y la fase
rápida (no lineal en gran manera), derivo una representación que
muestra de manera concisa la dinámica e incluye explícitamente
el efecto del ruido. El parámetro más importante es μ|\logε|, donde
ε es el nivel de ruido y 1/ μ es la escala temporal
(lenta) de la dinámica cerca de la variedad invariante. También
considero un conjunto modelo de ecuaciones diferenciales parciales no
lineales en una dimensión espacial. La dinámica lenta--rápida
controlada por el ruido, similar a aquélla vista en ecuaciones
diferenciales ordinarias se encuentra cuando el dominio espacial es
pequeño.
En el Capítulo 7 considero la dinámica controlada por el ruido
para modos de onda en interacción resonante. Este fue uno de los
primeros ejemplos conocidos que muestran los efectos dramáticos
inducidos por la presencia de ruido: en un intervalo de parámetros,
por ejemplo, las trayectorias son caóticas sin ruido y casi
periódicas con ruido (el tamaño de vuelta sucesivas varía de
acuerdo con una distribución con desviación estándar
proporcional a μ).
En el Capítulo final discuto una forma normal para un
desdoblamiento cerca de una bifurcación de codimensión
dos, apropriada como una descripción de la interacción
no resonante de los modos en sistemas con simetría
O(2). Las órbitas con buen comportamiento se producen
al añadir ruido en el intervalo de parámetros donde las
ecuaciones sin ruido no tienen solución estable. De hecho el
ruido se puede ver como una alternativa a los términos de orden
superior que se añaden.
En toda esta tesis doctoral, comparo mi análisis con los resultados
obtenidos en simulaciones numéricas de trayectorias estocásticas.
Doctor Kalvis Jansons, Department of Mathematics,
University College London.
Resumen de la tesis doctoral
En el Capítulo 2 se introduce el cálculo estocástico. He
intentado dar una introducción amena y legible de los conceptos, la
terminología y la notación de lo que es ahora un campo maduro
de la matemática pura.
Miembros del Comité
Professor Nigel Weiss, Department of Applied Mathematics
and Theoretical Physics, University of Cambridge.
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